Para el desempleado, los cursos subvencionados se han convertido en una especie de oasis en pleno desierto. En un momento en el que la provincia registra más de 202.000 parados, las posibilidades de formación gratuita para todas esas personas a las que el mercado laboral les exige más preparación se han reducido al mínimo.

Las diferente alternativas, o están prácticamente paralizadas, como los cursos del Servicio Andaluz de Empleo (SAE); o se han ralentizado como nunca en el caso de los talleres de empleo y escuelas taller; o bien se están viendo seriamente afectadas por los impagos de la Junta de Andalucía, como ocurre en los cuatro consorcios de la provincia -la escuelas de hostelería La Cónsula de Málaga y La Fonda de Benalmádena, Forman y el Centro Andaluz de Formación Integral de las Industrias del Ocio (CIO Mijas)-. La asfixia económica que ha llevado al centro de Churriana a cerrar esta semana su restaurante por primera vez por falta de recursos es solo la punta del icerberg de una situación que se ha visto agravada por el traspaso de las competencias en Formación Profesional para el Empleo (FPE) a la Consejería de Educación el pasado mes de abril.
Servicio Andaluz de Empleo
Solo seis cursos para más de 200.000 parados
Seis cursos para 202.581 parados en Málaga. La formación para personas desempleadas del Servicio Andaluz de Empleo (SAE) -el antiguo INEM- vive sus horas más bajas a pesar de que nunca había tenido tanta demanda como ahora. En su página web, el SAE publica actualmente más de 200 cursos previstos en la provincia. Pero una cosa son los cursos previstos y otra muy distinta los que se han convocado. En este grupo, solo aparecen seis en toda la provincia.
Miles de parados se han encontrado con la amarga realidad cuando han llamado a los centros en los que se imparte esta formación, que pueden ser sindicatos, asociaciones o academias privadas de enseñanza. «No sabemos cuándo va a empezar», señalan desde la centralita de una asociación que está a la espera de que comiencen cuatro cursos que deberían haberse impartido en 2012. «Nos llama mucha gente interesándose; muchos parados telefonean todas las semanas, para ver si hay cambios, pero nada, es muy frustrante para ellos y para nosotros», explican desde esta entidad.
La situación se repite en las academias privadas de la provincia. Así lo explica Beatriz Barbeyto, directora del Instituto Tecnológico Autesel, situado en el PTA, y presidenta de la Asociación de Centros de Formación en Málaga (ACEPMA), quien señala que los impagos han supuesto la ruina de muchas empresas. «La Junta de Andalucía debe ocho millones de euros al sector por cursos para desempleados que ya han finalizado y de los que no ha abonado ni siquiera el anticipo», dice. Muchas academias adelantaron el coste de la formación y se han encontrado con unos «retrasos insostenibles».
Barbeyto explica que la última convocatoria pública realizada por la Junta de Andalucía corresponde a diciembre de 2011 cuando lo habitual es que los concursos para presentar los proyectos se celebren anualmente. «Al menos tenemos constancia de que siete centros han tenido que cerrar por los impagos», asegura, mientras que señala, a modo de ejemplo, que la Junta debe a su empresa unos 600.000 euros desde 2008. En conjunto, los recortes se han llevado por delante el 60% de los empleos que genera este sector y que ascienden a 1.500 en Málaga, según Barbeyto, que advierte de que la paralización de los cursos para parados afecta a unas 5.000 personas que no han podido hacerlos y que la situación «irá a peor».
En los centros de formación de los sindicatos el panorama no es distinto. Patricia Laguna, responsable del la Fundación Formación y Empleo (Forem) de CC OO, señala que desde finales de 2011 solo se han realizado siete cursos para desempleados de los 74 previstos en Málaga. De esos siete talleres, la Junta abonó un pago parcial, pero aún están esperando el 25% restante. En UGT, de los 60 cursos previstos solo se ha ejecutado una pequeña parte.
Desde la Delegación de Empleo, por su parte, aseguran que esta situación proviene del gran retraso en la comunicación, por parte del Ministerio de Empleo, de la financiación que correspondía a las comunidades autónomas. «Cuando se produjo esa notificación, absolutamente tardía, nos encontramos con un recorte del 50% en dicha financiación», dicen.
Escuelas taller y talleres de empleo
Más de mil alumnos esperan los cursos de 2011
Con una inserción laboral que puede llegar al 75%, los talleres de empleo y las escuelas taller se presentan como una gran oportunidad para muchos jóvenes que quieren aprender un oficio para abrir las puertas del mercado laboral que un día se cerraron. Sin embargo, estos cursos se han quedado tremendamente pequeños para atender la creciente demanda, y no solo porque no son suficientes, sino porque la mayoría no han empezado dos años después de convocarse.
Según datos de la Asociación de Profesionales de Escuelas Taller de Málaga (Apetma), de los 69 proyectos aprobados en 2011 en la provincia con un coste total de unos 42 millones de euros, a fecha de hoy solo se han puesto en marcha 21 tras haber recibido las entidades promotoras (públicas y sin ánimo de lucro) el 50% de las subvenciones. Otros 48 están realizando en estos días los procesos de selección de personal y alumnado, de los que 29 están pendientes de que la Junta les adelante la mitad del dinero concedido para poder empezar.
De las ayudas públicas, el 80% procede de fondos europeos, el 20% lo pone el Gobierno andaluz y las entidades promotoras «suelen hacer una aportación de un 10% del coste total», según señala María Amalia Aragón, presidenta de Apetma, que explica que los 69 cursos tendrían que haber comenzado en 2012 y que todavía hay 1.200 alumnos y 200 profesionales esperando que empiecen buena parte de ellos.
El año pasado solo se iniciaron tres, dos en la capital y uno en Estepona denominado ‘Eco-tradicional’ sobre jardinería, monitor de sendas de naturaleza y mantenimiento de interior de edificios, que tuvo que suspenderse a los seis meses porque el Ayuntamiento seguía sin recibir el dinero. Este año ha podido retomarse de nuevo.
Desde la Delegación de Educación defienden que ya están abiertos los procesos de selección en todos los cursos, si bien Aragón argumenta que esto se debe a que la Consejería «obliga a las entidades a empezar los proyectos antes del 15 de julio». En el caso de las escuelas taller, los alumnos, de 16 a 25 años, reciben una beca los seis primeros meses y después un sueldo que equivale al 75% del salario mínimo. En los talleres de empleo, dirigidos a mayores de 25 años, perciben un sueldo desde el primer momento.
Entre los talleres que ya están en marcha se encuentran los ocho del Instituto Municipal para la Formación y el Empleo (Imfe) de la capital, cuyo responsable afirma que el Ayuntamiento «está aguantando a pulmón». Según Enrique Nadales, la Junta de Andalucía les debe 2,7 millones de euros por cursos que ya han terminado y, aunque ese dinero no pone en peligro los talleres que están en marcha, advierte de que el Consistorio «no puede financiar esto siempre». «La pregunta que habría que hacerle a Educación es si se van a adjudicar nuevas escuelas», apostilla Nadales. A este respecto, la delegada provincial, Patricia Alba, rehusó hablar con este periódico sobre la situación de la FPE y las perspectivas de futuro.

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